DAR PASO AL SILENCIO

En este mundo bombardeado de información de todo tipo, desde los medios de prensa, tv y sobre todo las redes sociales, la pregunta es: ¿en qué momento de tu día haces silencio?, y no sólo me refiero al no verbalizar lo que deseas decir, sino mas bien, ¿en qué momento hace silencio tu mente?, estamos en constantes pensamientos, preocupaciones, vivimos en el pasado y sobre todo en la incertidumbre del futuro.

¿Cuántos minutos u horas te regalas realmente para hacer silencio? Por ejemplo, el estar escribiendo en WhatsApp o en alguna otra red social es una forma de comunicación, no hablarás con tu voz, pero si con tus pensamientos, estas atento a lo que debes responder o esperando la respuesta de tu comunicación, esta también en una forma de hablar.

Cuando dejamos de hablar con la voz y la mente damos paso al silencio tanto verbal como mental y esto nos permite darle un respiro a nuestro cuerpo, liberamos stress y ansiedades, de alguna manera es una forma de practicar la meditación.

Permitimos a través de este silencio aquietar la mente, calmar los pensamientos y las preocupaciones del día a día y nos mantenemos en mejor estado anímico, ya que toda esa “bulla” cesa, dando paso a la tranquilidad a través de la paz interior y mayor equilibrio.

Conozco muchas personas que descargan su stress viendo series o películas (no digo que sea malo) pero luego se van a la cama pensando en qué seguirá en el siguiente capítulo, o lo que es peor, se trasnochan enganchados en una historia que genera ansiedad y de alguna manera adicción.

Hacer silencio mental no es fácil, nadie dijo que lo fuese, pero te sugiero practicarlo y verás como la calidad de tu sueño mejora, siendo mucho mas reparador, no despertarás sintiéndote más cansado de lo que te acostaste, sino por el contrario, despertarás renovado y con ganas de comerte el mundo entero.

Empieza practicando por 3 minutos, cuando consigas silenciar tu voz y sobre todo tu mente, practícalo luego por 7 minutos, y así vas subiendo el tiempo hasta llegar a los 21 minutos diarios, regálate esos 21 minutos, no tienes una idea de lo beneficioso que será para ti, una vez que logres los 21 minutos, practícalo por 21 días consecutivos, pues para generar un hábito requerimos de 21 días.

Atrévete a generar este nuevo hábito en tu vida y la transformación será muy beneficiosa y tu sentirás esos momentos de paz interior y esa libertad de sentirte desapegado.

(“Fragmento de mi Programa de Coaching Espiritual”) 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *