TODO “ES”

Los seres humanos tenemos una tendencia a definir todo como “bueno o malo”, sin embargo, la realidad no es así, primero porque no somos quienes para juzgar.

Las personas, circunstancias y situaciones simplemente se presentan como se presentan porque así son y porque es la mejor forma de que nosotros en nuestra calidad humana sigamos creciendo y evolucionando como espíritu.

Si catalogas a una persona, circunstancia o situación como buena o mala estás juzgando y ninguna de estas son buenas o malas, simplemente “SON COMO DEBEN SER” Y SE PRESENTAN COMO DEBEN PRESENTARSE para nuestra mayor y mejor evolución tanto personal como espiritual.

Aceptar que las cosas “SON” no siempre es fácil, pero si lo asumimos como parte del aprendizaje de nuestra mayor evolución nos proporciona calma y la tranquilidad de fluir con aquello que nos toca transitar en esta vida o en este plano.

Nuestra evolución depende mucho de como asumamos la vida y de cómo aprendemos a fluir con ella confiando en que el resultado es para nuestro mayor bienestar.

Juzgar, por el contrario, nos lleva a una vida de insatisfacciones, frustraciones y malestares completamente innecesarios y absurdos.

Así que me permito darte una sugerencia, las personas, circunstancias y situaciones que nos tocan vivir simplemente SON, estas no son ni buenas ni malas, ni positivas ni negativas, “todo se presenta tal cual debe presentarse y siempre pero siempre será para nuestro mayor crecimiento y evolución a nivel espiritual y personal.

(«Fragmento de mi Programa de Coaching Espiritual»)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *